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PRL Y CORONAVIRUS: CAMINO HACIA LA NUEVA NORMALIDAD

La reincorporación al trabajo tiene que realizarse con las máximas garantías en materia de Seguridad y salud laboral.

Es responsabilidad de todos llevar a cabo las medidas necesarias respetando las normas e indicaciones establecidas para evitar contagios.

La empresa debe disponer de un protocolo adaptado a su actividad y a las características propias del centro de trabajo, para conseguir una reincorporación segura de sus trabajadores.  

Se facilitarán los equipos de protección adecuados, diseñando el espacio y puestos de forma que se pueda limitar la proximidad física entre los trabajadores y otras personas, manteniendo una distancia interpersonal de aproximadamente 2 m, en la medida de lo posible, tanto entre los propios trabajadores como con los clientes.

Formar e informar al trabajador sobre los riesgos de contagio y la forma de propagación del Coronavirus, haciéndoles conocedores de las vías de transmisión, de las medidas de prevención y de las de protección adoptadas en el centro de trabajo. Informarles que si tienen alguna sensibilidad especial a Covid 19 deben ponerlo en conocimiento del Servicio de Prevención de Riesgos, para que tomen las medidas oportunas según el caso.

Siempre que sea posible, organizar la entrada de los clientes por turnos respetando las distancias de seguridad, usando barreras físicas de fácil limpieza y desinfección. Cuando no resulte viable mantener la distancia entre trabajadores o clientes.

Limpiar y desinfectar con frecuencia, durante la jornada de trabajo, todas aquellas superficies de contacto continuo como puertas, pasamanos, interruptores, mesas, etc., procurar que el local esté siempre ventilado y al finalizar la jornada, realizar una profunda limpieza de las instalaciones con los productos adecuados, son medidas fundamentales que se deben llevar a cabo para evitar el contagio.

El tiempo que el coronavirus sobrevive en objetos y superficies es variable en función de la composición de estos, de ahí la importancia de ser muy estricto con las medidas de limpieza y desinfección, ya que permitirán eliminar el virus o reducir su carga viral.

Llevar una correcta gestión de residuos, respetando los protocolos establecidos al respecto para el uso y eliminación de todo el material facilitado y usado de higiene personal a los trabajadores, tales como pañuelos desechables para el secado de manos, mascarillas, guantes, etc.

Facilitar que se puedan realizar los pagos con tarjeta o a través del móvil, evitando en la medida de lo posible la manipulación del dinero en efectivo.

Respecto a los trabajadores informarles de que, antes de ir al trabajo, deben observarse personalmente e identificar si tienen síntomas como tos, fiebre, dificultad respiratoria etc. que pudiera estar asociada con el COVID 19. En caso de tenerlos, se deberá informar a la empresa y al servicio de prevención, o llamar al teléfono habilitado de la comunidad autónoma a la que pertenece y seguir las instrucciones que les indiquen.

También el trabajador debe informar antes de la incorporación al trabajo, si se ha estado en contacto con personas afectadas por el COVID 19 o que presenten síntomas, a una distancia menor de 2 metros.

En el desplazamiento al trabajo se debe utilizar la opción de movilidad que mejor garantice el mantenimiento de la distancia interpersonal de 2 m.

Si los medios utilizados para ir a trabajar es la bicicleta o moto o se va a pie, no es necesario que se lleve mascarilla, guardando la distancia de seguridad cuando se vaya caminando por la calle.

Si se va en coche, hay que extremar las medidas de limpieza del vehículo y evitar que viaje más de una persona por cada fila de asientos, manteniendo la mayor distancia posible entre los ocupantes.

Una vez en el trabajo, tener en cuenta las medidas de higiene personal, con un lavado frecuente de manos con agua y jabón o con una solución hidroalcohólica, especialmente después de toser o estornudar, así como después de tocar superficies potencialmente contaminadas.

Evitar tocarse la cara, boca, nariz, ojos. Taparse la nariz y la boca con un pañuelo desechable al toser y/o estornudar y desechando este, a continuación, en el contenedor que la empresa tiene habilitado, y si no se dispone de pañuelo empleando la parte interna del codo.

Por último, como procedimiento general, si un trabajador presenta sintomatología en el trabajo, compatible con la afección por coronavirus, hay que apartarlo de forma inmediata de la actividad, aislarle del resto de trabajadores, facilitarle una mascarilla quirúrgica y avisar lo antes posible al servicio de prevención o llamando al teléfono habilitado en la provincia.

Igualmente, si durante el desarrollo de la actividad laboral, el trabajador sospecha haber estado en contacto con un afectado, informará o antes posible al servicio de prevención, para que desde el departamento de vigilancia la salud pongan en marcha el protocolo correspondiente, para investigar y hacer el seguimiento oportuno en cooperación con las autoridades de Salud Pública.

LA GRAN LABOR DE LOS SERVICIOS DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES FRENTE A LA CRISIS SANITARIA COVID-19

El 11 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud declaró pandemia internacional la situación de emergencia ocasionada por el brote epidémico de COVID-19, una situación que conllevó una crisis sanitaria repentina y sin ningún tipo de precedentes.

La propagación del virus a pasos agigantados ha provocado la reinvención de las empresas y por supuesto la reorganización acreciente de los servicios de prevención, quienes han tenido que gestionar y ajustar la prevención de las empresas a la pandemia causada por el COVID -19.

La gestión de los Servicios de prevención se lleva a cabo bajo las directrices del Ministerio de Sanidad, quienes han coordinado de forma centralizada las actuaciones de los SPA y SPP.  Para ello, el Ministerio de Sanidad, ha publicado un documento básico “Procedimiento de actuación para los servicios de prevención de riesgos laborales frente a la exposición al nuevo coronavirus (SARS-COV-2)” que ya ha sido modificado varias veces en función a lo que demanda la situación.

Dicho procedimiento señala como primera medida, la obligación de evaluar los riesgos frente a la exposición del COVID-19, valorando este “en función de la naturaleza de las actividades y los mecanismos…” en 3 escenarios: exposición al riesgo, exposición de bajo riesgo y baja probabilidad de exposición.

Bajo la misma directriz, el procedimiento de actuación de los Servicios de prevención debe, además, implantar medidas técnico-preventivas para evitar la propagación del virus, minimizando el contacto de los trabajadores que coincidan en el lugar de trabajo. Dicha implantación supone establecer medidas organizativas y preventivas en la empresa, como lo son: evaluar el puesto de trabajo, limitar al aforo, distribución de espacios, etc.  Con el fin de valorar el riesgo y establecer recomendaciones que permitan disminuir el contagio, recomendaciones que conlleva, además, la protección colectiva e individual e información y formación a los trabajadores. 

El procedimiento establece también, una labor exhaustiva del personal sanitario de los servicios de prevención de riesgos laborales, quienes han tenido que implantar un mecanismo de actuación frente a trabajadores que puedan ser calificados como casos posibles, probables y los contactos estrechos de casos probables, posibles o confirmados ocurridos en la empresa y “las personas trabajadoras con especial sensibilidad sin posibilidad de adaptación del puesto de trabajo”.

El servicio sanitario, en este caso, el Departamento de Vigilancia de la salud colabora en la gestión de la tramitación de las bajas en los casos de afectación de trabajadores por Covid-19 y en concreto el médico de trabajo elabora un informe que acredite la indicación de la incapacidad temporal a los trabajadores especialmente sensibles, ciñéndose en todo momento, a los parámetros que marca el Ministerio de Sanidad en el procedimiento anteriormente mencionado. Anexo V.

Es por esto que queremos resaltar el trabajo de todos los servicios de prevención frente a esta crisis sanitaria, en una situación que nos involucra y nos afecta a todos y que aún así, siguen trabajando día a día con una gran capacidad de respuesta, involucrados en la prevención de riesgos laborales bajo todas las situaciones adversas que se presentan.

RESPONSABILIDAD EN LA REINCORPORACIÓN AL TRABAJO

Actualmente, toda la sociedad tiene un mismo tema en nuestros pensamientos del día a día, ese tema es el Coronavirus, que se ha introducido en nuestras vidas y según los expertos científicos, para quedarse; por lo menos hasta que se encuentre un tratamiento con el que podamos protegernos.

No solo afecta a nuestra salud y a nuestras relaciones sociales, sino también al día a día en el trabajo, y por eso destaca el concepto importantísimo del que a veces las personas no tienen mucho en cuenta: la prevención. Este concepto, que muchas empresas no toman muy en serio, se ha convertido en un término que todas las empresas, sean del sector que sean, lo tienen que llevar a la práctica.

A partir de ahora, en esa llamada “nueva” normalidad, se tiene que tener en cuenta la prevención frente a este riesgo biológico de contraer el Coronavirus en el trabajo; para ello, todas las empresas tienen que modificar su actividad o “antigua normalidad”, para adaptarse a nuevas formas de trabajo para que los trabajadores y trabajadoras que prestan su actividad, luchen contra el riesgo de contraer el virus en el trabajo.

Debemos ser conscientes que nos enfrentamos a un nuevo riesgo que las empresas deben prevenir, adoptando nuevas medidas en los procesos de trabajo, fases de productividad y en general, un nuevo modelo de actividad.

Según el PROCEDIMIENTO DE ACTUACIÓN PARA LOS SERVICIOS DE PREVENCION DE RIESGOS LABORALES FRENTE A LA EXPOSICIÓN AL SARS-CoV-2, publicado por el Ministerio de Sanidad, los técnicos de Prevención tenemos que evaluar los puestos de trabajo que existen en las empresas asignándoles un nivel de riesgo dependiendo de las tareas que realicen y cómo las realicen. Dependiendo del nivel de riesgo que a cada puesto de trabajo se le asigne, se tendrán que tomar unas medidas preventivas u otras y adaptar el proceso de trabajo y el entorno para evitar y prevenir nuevos contagios en los trabajadores. Por eso, la empresa debe ser consciente de lo mucho que se juega si no toma las medidas necesarias para evitar esos contagios entre trabajadores, y deberá reestructurar su sistema de trabajo para ello.

De ahí el término “nueva” normalidad, ya que no sólo vamos a cambiar nuestra forma de relacionarnos y de llevar a cabo nuestra vida diaria, si no también esa nueva normalidad existirá en todos los trabajos y en todas las empresas de diversos sectores, desde un administrativo que trabaje en una oficina, hasta un operario de una gran cadena de producción. La actividad económica tiene que seguir desarrollándose y nosotros, las personas, tenemos que aprender a seguir nuestro día a día cambiando muchos aspectos que antes eran espontáneos. 

En esta “nueva” normalidad, aparece un concepto importante que antes mucha gente no conocía de la prevención, el concepto de Equipo de Protección Personal (EPI), que antes sólo se conocía en el ámbito laboral, y no en todos, pero que ahora lo conoce toda la sociedad y se ha convertido en un concepto en nuestro vocabulario diario, dentro y fuera del trabajo, para nuestra protección.

En definitiva, poco a poco iremos integrando en nuestras vidas acciones u omisiones que antes no nos parábamos a pensar; como, por ejemplo, integrar el uso de la mascarilla, la distancia social en el trabajo y nuestra vida personal, el lavado frecuente de manos y el desarrollo de nuevas técnicas de trabajo que antes no existían, para poder luchar contra este riesgo de contraer el Coronavirus tanto en el ámbito laboral como personal.

GUÍA DE LA COMISIÓN PARA QUE LOS TRABAJADORES REGRESEN A SUS TRABAJOS EN UN AMBIENTE QUE SE ENCUENTREN SANOS Y SALVOS

La guía cubre varias áreas:

-Evaluación del riesgo y medidas apropiadas

-Implicación de los trabajadores

-Cuidado de los trabajadores que han sido infectados

-Planificación y aprendizaje para el futuro

-Mantenerse bien informados

-Información por sectores y ocupaciones

La guía ha sido preparada por EU-OSHA en cooperación con la Comisión Europea con la colaboración del Comoté Consultivo tripartito. Esta guía se irá actualizando regularmente.

Podéis descarla en:

https://oshwiki.eu/wiki/COVID-19:_Back_to_the_workplace_-_Adapting_workplaces_and_protecting_workers

Fuentes:

https://www.europreven.es/noticia.php?noticia=809-responsabilidad-reincorporacion-trabajo-

https://www.europreven.es/noticia.php?noticia=818-gran-labor-los-servicios-prevencion-riesgos-laborales-frente-crisis-sanitaria-covid-19-

https://www.europreven.es/noticia.php?noticia=819-prl-coronavirus-camino-hacia-nueva-normalidad-






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